jueves, 19 de noviembre de 2009

La Asobal espera a Henry


La selección de fútbol de Francia se clasificó anoche para el Mundial del próximo año gracias a un gol de Gallas en el descuento del partido que le enfrentó a Irlanda. Y siempre que ocurre esto, el conjunto perdedor reclama alguna acción antirreglamentaria, cualquier cosa a la que puedan aferrarse para no creerse cómo queda el marcador tras el pitido final. Pero es que lo que ocurrió anoche debe haber dado mucha rabia a los irlandeses; más incluso que si hubiese sido una pelota de playa la que metiera el balón decisivo en su portería.


El control de Henry fue magnífico: primero frenó la pelota y en centésimas de segundo se la acomodó para empujarla a la línea de gol, donde ninguno de sus compañeros podía fallar. Lo único malo de esta genial asistencia fue que la realizó tras controlar el balón con la mano; dos veces, a falta de una. El delantero del Barça lo reconoció tras el partido y, la verdad, menos mal que en ningún momento se le ocurrió negarlo porque habría sido lo peor para él y para su selección. Así, la pelota está ahora en el tejado del colegiado del partido y, en general, en el de la FIFA.


¿Debe repetirse el partido, tal y como piden desde la Federación irlandesa de fútbol? El máximo organismo internacional de este deporte ya ha anunciado que eso es imposible pero, ¿no se va a hacer nada? Los delanteros son tramposos por naturaleza y es labor de los colegiados amonestarles cuando la pifian como lo hizo anoche Henry. Y también pueden sancionar al propio árbitro con no mediar en más partidos internacionales; eso sería más o menos justo. Pero ahí estará la selección francesa, en Sudáfrica, donde no se verá el pelo a la irlandesa.



Mientras tanto, el jugador del Barça podría ir planteándose practicar un nuevo deporte si cree que en el fútbol ya ha hecho suficiente. El balonmano es una opción, y apunta maneras.


miércoles, 18 de noviembre de 2009

Los peces ya están borrachos


Y la Virgen hace tiempo que está con el peine entre cortina y cortina. Incluso hay padres que ya permiten que sus niños vayan por la calle con gorrito de Papá Noel. Aunque claro, si los muchachos tienen frío y por la primera tienda por la que pasas es por una de chinos, encontrarás todo el vestuario rojo y blanco en la propia puerta, diciéndote a gritos que ya es... ¿18 de noviembre?


Lo mejor de todo esto de que la Navidad nos invada es ver lo cómodos que trabajan quienes colocan las luces en manga corta. Llevan alrededor de un par de semanas subidos en sus grúas decorando árboles y atravesando las calles con ellas, como cada año, pero yo no recuerdo haberlos visto trabajar con tan poco frío. Y es que sí, al igual que los padres del niño con gorro de Papa Noél, el tiempo también está un pelín loco.


Si alguien piensa que exagero, que se dé una vuelta por un centro comercial. El rojo y el verde están por todos sitios en forma de bola, de cinta, de árbol, de ciervos, etc. Lo de los ciervos no lo termino de entender, pero ahí están. Y si aún no te había venido a la cabeza la cantidad de cosas que comprarás en esas fechas, para eso están las tiendas de ropa con sus propuestas para Nochevieja o, sin ir más lejos, la estantería de flores de pascua. Vamos, que con lo que falta ni el coletas de Bricomanía sería capaz de mantenerlas con vida.


Pero si optas por no salir de casa y, de ese modo, no agobiarte con compras ni villancicos ni combinaciones de rojo y verde, no pasa nada, el acoso continúa. Enciendes la televisión y ahí están todos, no falta ninguno de los tradicionales anuncios publicitarios de bombones, perfumes, juguetes, más juguetes y videoconsolas. Aunque estos últimos son los mejores, la verdad, porque lo que se refiere a los spots sobre dulces…..Además este año son repes. Ya escuché en algún sitio (ahora no recuerdo dónde) que Freixenet va a repetir su anuncio del año pasado a causa de la crisis, y parece que no son los únicos que han optado por abrir el baúl porque otros como el de Mon Cheri y el de su hermano Ferrero Rocher nos suenan de otras temporadas.



El caso es que si queremos llegar vivos a Navidad habrá que dejar de lado todas estas señales o para las uvas estaremos todos tan locos como el tiempo y el papá del niño con gorro. Por si se me olvida....

¡FELICES PASCUAS!


martes, 17 de noviembre de 2009

Sobran jueces


Es suficiente ver la televisión durante un par de horas para darse cuenta de que en este país no dejamos de realizar juicios, con o sin fundamentos legales. Y hay personas que debería tener más cuidado.


Está claro que en la vida diaria, en las actividades cotidianas que requieren relación con otras personas, lo hacemos con frecuencia. Juzgamos a quien tenemos enfrente e, incluso, a quienes se cruzan con nosotros por la calle simplemente por su forma de vestir. Pero no por ello los mandamos a la cárcel; entre las paredes de nuestra casa no tenemos poder ni razones para hacerlo. Sin embargo, en la pequeña pantalla algunos hablan como si estuvieran en su salón. Hoy, por ejemplo, lo ha hecho Pedro Piqueras.


No me gusta criticar a una persona concreta porque no sé exactamente si se ha tratado de un error o algo voluntario; incluso el fallo ha podido ser de otro miembro del equipo de redacción del informativo de Telecinco. El caso es que Piqueras, cuando introducía la noticia sobre el juicio por el asesinato del alcalde de Fago, se ha referido al principal acusado, Santiago Mainar, como “el asesino”. Una de las primeras cosas que me enseñaron en la carrera fue a poner delante la palabra “presunto”. Y también a dejar que el lector/espectador/radioyente sea el que se cree su propia opinión de los hechos que el periodista le transmite de la forma más objetiva posible.

Pero he visto más jueces en los programas televisivos de hoy. En “Las mañanas de Cuatro” también estaban tratando el mismo tema, o casi debería decir, el mismo circo. Porque en parte el juicio que se está celebrando en Huesca es precisamente eso: un espectáculo en el que, solamente en la sala en la que se celebra la vista debe haber más cámaras que en plató de “Sálvame”. Pues bien, Concha García Campoy estaba acompañada por varios periodistas y además, un par de expertos en psicología que analizaban la comunicación no verbal de Mainar. Tras estudiar sus gestos a la hora de declarar han asegurado que son más propios de personas que elaboran los hechos en su cabeza que de aquellas que los recuerdan. Es decir, han dicho claramente que el PRESUNTO asesino ha estado tres años inventándose su declaración y que su mirada perdida y dubitativa confirma que es culpable. Eso sí, después han asegurado que defienden eso de que toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Quizá ya era demasiado tarde señores expertos, porque quienes lo estábamos viendo nos hemos creído a pies juntillas su teoría de los gestos.

Así es casi imposible ser objetivos también a la hora de juzgarlos en los tribunales. Los jueces de verdad tienen que ver cómo algunos periodistas y otros muchos expertos en todo usurpan su asiento, y, quieran o no, también deben verse influidos por lo que dicen. La semana pasada se dictó sentencia sobre el caso Nagore, y lo hizo un jurado popular al que se le aisló durante unos días sin televisión, sin Internet, sin acceso a la prensa y sin teléfonos móviles. De todos estos lujos, está claro cuál es el más inofensivo.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Que sí se note


Llega un nuevo viernes y, como diría Manolo, "salgo a dar una vuelta". El destino es el mismo de siempre, aunque no por monótono deja de ser interesante. Para culminar esta semana en la que han sucedido cosas tan importantes y dar la bienvenida a un nuevo kit-kat llamado Villafranca qué mejor que una canción. ¡Y vaya pedazo de canción!


Sin duda, Alejandro Sanz ha vuelto a hacer un disco como los de antes, como los que ponían la piel de gallina al escuchar cada uno de sus temas. Aún no lo he escuchado entero, pero este "Sin que se note" me encantó desde la primera nota.





Y de toda la letra, me gusta especialmente esta parte porque, en realidad, sí queremos que se note.


"Se ha deshecho del disfraz con el que oculta su mirada
Se ha entregado a la ilusión de pelear por lo que ama
Corazones que se buscan en aquellas madrugadas
Son corazones, son montañas
Que no se esconden, que se hablan
Sin que se note"