lunes, 12 de diciembre de 2011

Ya VS Sólo



Según la RAE, una persona positiva es aquella que busca la realidad de las cosas o su aspecto práctico. Según yo, positivo es quien da más importancia a la parte buena de lo que le pasa que a la mala. Todo, sea lo que sea, tiene las dos, y ahí es donde hay que saber valorar.

Tener o no trabajo, tener o no pareja, que llueva o no caiga ni una gota... Según el tipo de persona que viva estas situaciones, asumir sus consecuencias será más o menos llevadero. Incluso el simple acto de decir qué día de la semana es puede demostrar que eres positivo o negativo. Poca gente dice, en tono informal: “Hoy es lunes”. Más bien decimos “Sólo es lunes” o “ya es lunes”. Esa es la diferencia. Puede parecer mentira, pero los días son más llevaderos si decimos lo segundo. Bueno, sí, quizás el lunes no sea el día más indicado para ver cómo avanza la semana, pero mañana mismo podemos empezar a ponerlo en práctica. Digamos “¡ya es martes!” y seguro que el miércoles tarda un poco menos en llegar. El viernes sigue estando igual de lejos y hasta entonces nuestras obligaciones habrá que cumplirlas de todos modos, pero cambiarán las formas. Eso es ser positivo, aunque la RAE no ponga el ejemplo de los días de la semana para explicarlo.

Quizás también influya cómo hemos vivido. Si podemos comparar la velocidad a la que se nos pasan los días con respecto a hace unos meses o unos años lo llevaremos mejor o peor. Depende de los hábitos, las rutinas, el tener o no algo con lo que pasar el tiempo... Y ahí viene la queja o la conformidad; el sentirse conforme con lo que se tiene porque antes no lo teníamos o, al contrario, la desazón de ver cómo ha cambiado el día a día al perder algo de nuestra vida. Por eso es mejor ser positivo, porque ahora podemos estar mal pero también es cierto que dentro de dos días podemos estar peor.


Yo, mañana, cuando me pregunten o, sin más, salga el tema del paso del tiempo, diré: “Ya es martes”.


jueves, 17 de noviembre de 2011

Adiós, José Luis



Siete años son muchos
. Desde que llegó a lo más alto de la política española en 2004, José Luis Rodríguez Zapatero ha hecho muchas cosas. Pero sin duda pasará a la historia por dos en concreto: la foto con sus hijas al lado de Barack Obama y el contagio y gestión de la recesión/crisis/estancamiento económico por todos los lugares y sectores del país.


Cuando se estudie su caso en los libros de historia de España será una de esas lecciones con excepción. “José Luis Rodríguez Zapatero, del PSOE, gobernó durante dos legislaturas”. Automáticamente los alumnos podrían pensar: ya está, 8 años. ¡Pues no!, fueron 7 años y 8 meses, más o menos. Aunque le podíamos quitar uno, porque es cierto que este último mes de su etapa en La Moncloa está lleno de interrogantes sobre su paradero. No aparece por ningún lado y, cuando lo hace, causa sensación. Su fiel Alfredo Rodríguez Perez Rubalcaba, como lo llama amistosamente Rajoy, le dio un culazo antes incluso de presentarse como candidato y lo mandó a la trastienda del PSOE y del panorama político en general. Pobre hombre.

Ya debe tener las maletas hechas. Sólo falta cerrarlas y, ya está, a hacer limpieza general en la casa para que todo esté al gusto del próximo inquilino. ¿Qué pensará él? ¿Confiará en la remontada de su partido en estos últimos días de campaña o dará por hecho que su rival en las dos últimas elecciones conseguirá por fin su sueño de vivir allí? Creo que el propio Rajoy debe tener gran parte de culpa en el adelanto de las comicios. Lo imagino llamando a José Luis: “Soy Mariano, buenas tardes. Anda, hazme el favor de acortar un poco la espera. Mi mujer y yo llevamos ocho años intentando instalarnos allí y no hay manera, a ver si ahora puede ser. A ti que más te da, si no vas a hacer ya nada en claro. Gracias tío, un saludo y un placer.”
 
Si Zapatero tiene un cuadro de José Bono en el salón (algo que me parecería muy apropiado), creo que lo va a dejar ahí con la esperanza de que sea Alfredo el que abra la puerta y diga: “¡Ya estamos en casa!”. Y si no, que lo deje también. No creo que a Mariano le moleste demasiado después de verlo durante tanto tiempo poniendo orden en el Hemiciclo. Así, de paso, José Luis le dejará un recadito para que no se olvide de él al menos durante los próximos cuatro años y pueda contar a sus nietos que él fue el que gobernó después de Zapatero, el de la crisis y el de las hijas góticas amigas de Obama. Bueno, y el de ETA.


Porque la gran y solitaria victoria conseguida en la etapa de José Luis es sin duda el fin de la violencia de ETA, culmen a casi ocho años en los que los atentados y la actividad en general de la banda terrorista han sido por suerte escasos. Es como ganar la Champions League el mismo año en el que desciendes a Segunda. Dejas al equipo y a la afición con la difícil tarea de salir del infierno pero con el trofeo de la paz en la vitrina, bien colocadito, reluciente.



martes, 18 de octubre de 2011

El legado de Supernanny


“Déjala sola, no le hagas caso”. Eso le ha dicho una madre a su hija cuando su nieta pataleaba enrabietada en el suelo. Acto seguido, la niña, de no más de 3 años, se ha levantado y ha salido corriendo hacia la carretera. Antes no se hacía así, porque antes no existía un programa de televisión en el que te enseñan a educar a tus hijos.



No es cuestión de culpar a la experta Rocío Ramos-Paul de los accidentes que puedan sufrir los niños sólo porque recomiende a los padres “dejarlos solos para que ellos mismos piensen en las consecuencias de sus actos”. No es para tanto. Pero sí es cierto que el teatro que forman en los hogares cuando Supernanny entra en acción penetra en los telespectadores.


Al ver hoy la escena que he descrito, me ha venido a la cabeza el breve momento de sofá del viernes en el que vi el programa de Cuatro y una reacción en particular de la madre protagonista de esa noche: quería volver del parque a casa con su hija y ésta se empeñaba en seguir jugando. Rocío le aconsejó/empujó a que diera la espalda a la niña y empezara a andar. Bastante atrasada, la hija lloraba como una descosida corriendo de un lado para otro, ya en la calle. La misma escena, la misma consecuencia. Las dos niñas se dan cuenta de que son ellas las que tienen que ir hacia la madre, y no al contrario.





Supernanny estará en lo cierto con sus teorías puestas en práctica todos los viernes por la noche a través de la pantalla. Pero yo no puedo evitar pensar que, cuando crezcan, esas hijas pueden enterarse de cómo arriesgaban sus madres para que entraran en razón. Eso sí, serán personas educadas que abandonaron sus rabietas gracias al legado de esa gran mujer.

lunes, 17 de octubre de 2011

El límite


Decimos a veces que lo bueno, si es breve, dos veces bueno. Pues bien, en los últimos años nos hemos tomado muy en serio esta expresión en un aspecto muy concreto: las comunicaciones sociales. Ya no hay párrafos, no escribimos más de dos líneas seguidas, sólo usamos punto y seguido o punto y final; no hay punto y aparte.

Nuestras mentes se han acostumbrado tanto a leer comentarios en Twitter, Facebook, Tuenti, WhatsApp y demás inventos que hasta los mensajes de texto que enviamos con el móvil aprovechando todos las letras que se puedan se nos hacen largos. Incluso los tweets en los que se utilizan los 140 caracteres hacen daño a la vista; resultan cansinos. Una simple expresión, dos como mucho, acompañadas de un enlace es lo habitual. Y quien lo lee tiene tres opciones: no ampliar la información y pasar a otro tweet, pinchar en el enlace y conformarse con leer el titular de la nueva ventana o, la menos probable, abrir la nueva página y leer hasta la última palabra de lo que el otro twittero nos ha recomendado. Si el enlace lleva a un vídeo de Youtube, nos evitamos tener que elegir, lo vemos entero.



Lo que podemos contar en cuatro o cinco párrafos no lo contamos. Y quien diga que sí, miente. En tres líneas no se puede transmitir lo mismo ni se puede explicar lo que realmente queremos contar si utilizamos para ello un sitio Web escrito por otra persona. Todos tenemos opinión, y mucha. Si seguimos a este ritmo, nuestras cabezas se van a acostumbrar tanto a lo breve que acabará pensando así, con límites de ideas e intentando reducirlas a toda costa para que nos las acepten.

jueves, 28 de julio de 2011

Un castigo ejemplar


Ha matado a 76 personas y, a pesar de que la policía noruega tenía orden de dispararle cuando lo encontraran en la isla de Utoya, sigue vivo a la espera de ser juzgado. La Inteligencia del país lo tenía controlado desde el mes de marzo, pero no lo suficiente como para evitar la tragedia del pasado viernes. A partir de ahora, cuando ingrese en prisión, si lo estará, y mucho. Y para conseguir este riguroso control lo rodearán con las mejores comodidades con que cualquier asesino confeso podría soñar.

Queda claro que estar en la cárcel no tiene por que suponer vivir en condiciones infrahumanas. De hecho, el centro penitenciario al que se baraja que va a ser enviado es calificado como “la cárcel más humana del mundo”. También la más segura, eso sí. Y aquí surge la pregunta: ¿Se merecen este tipo de personas tantos lujos? Yo no dudaría al contestar que no. No entiendo por qué un hombre como él puede disfrutar de tantas cosas con las que entretenerse. Apenas tendrá tiempo de pensar en lo que ha hecho y, quien sabe, así algún día poder arrepentirse, aunque lo dudo mucho.

Breivik hizo lo que quería, lo que había planeado a la perfección. Sólo falló una cosa: ni él mismo creía que saldría con vida después de su matanza. Y tiene aún mucha vida por delante. Quién sabe si dentro de un año ya estará tumbado en su cama al lado de una mini nevera viendo las noticias en la televisión de plasma de su habitación y conectado de nuevo a  su Twitter. No se escapará de la cárcel, eso es lo más probable, pero vivirá tranquilo pensando que su castigo no tiene nada que ver con el que él mismo otorgó a 76 personas.

jueves, 21 de julio de 2011

Otro "pequeño" horror


¿Alguna vez conoceremos todo lo que hicieron los nazis para intentar exterminar a los judíos? Habrá quienes sean expertos en el tema y ya sepan de memoria las cifras, los nombres, los lugares, los métodos... Pero el resto de personas, a los que sabemos sólo lo que nos han enseñado y, a partir de ahí, queremos conocer por nuestra cuenta, todavía nos estremecemos al descubrir nuevas operaciones de limpieza realizadas por los alemanes y sus amigos en Europa. La última para mí, la redada del Velódromo de Invierno en París en julio de 1942.






El culpable del descubrimiento es un libro, uno de tantos y tantos en cuyas portadas aparecen más o menos escondidas las esvásticas y las estrellas amarillas. Los hay por todas partes, pero es que no pasan de moda. Los testimonios directos se están acabando pero durante los últimos setenta años se ha recopilado tal cantidad de información que será suficiente para alimentar el conocimiento de muchas generaciones. Si, además, se mezcla con ficción, ingerirla es mucho más fácil.

En “La llave de Sarah”, Tatiana de Rosnay utiliza lo que ocurrió en París ese verano para contar la historia de una niña judía que lucha por sobrevivir a la muerte tras la redada mientras, sesenta años después, una periodista investiga lo ocurrido para escribir un artículo. Yo no sabía nada de ese episodio, seguramente la inmensa mayoría de la gente lo desconoce. Ha sido durante muchas décadas, como se suele decir, un tema tabú. La implicación de la policía francesa, encargada de sacar de sus casas a cerca de 13.000 judíos y reunirlos en el velódromo, es un asunto de vergüenza nacional de esos que, aunque sus ejecutores hayan fallecido, supone una sensación de culpabilidad por haber aportado un granito de arena a la Solución Final.

Con media hora de búsqueda en Internet surgen más libros, artículos, fotografías de placas de reconocimiento y películas. Conviene darse un paseo por la Red para conocer un poco más de nuestra historia y así aprender de los errores. Es un tópico, lo sé, pero sólo conociendo estos pequeños horrores nos damos cuenta de la magnitud del grande.

martes, 19 de julio de 2011

De todo, esto


¡Shhh! Sí, ya lo sé. El caso es volver.

Imaginemos que pasan cinco o seis años y hablamos de hoy, de este mes o de este año con anécdotas, con historias llamativas. Ya tenemos suficiente con las cifras que nos inyectan (y nos inyectamos) a todas horas como para que también las usemos al recordar. Yo he pensado que lo voy a hacer así, con cosas como esta:


Dos artistas exponen obras montadas con puertas de Villacañas

Nadie ha tenido que “echar horas” para fabricar las puertas con las que han hecho estas esculturas. Ya poca gente va y viene a diario a esa localidad toledana; nada que ver con el trasiego de hace cuatro y cinco años. Y precisamente utilizando el recuerdo de lo que allí se fraguó durante la época de máximo esplendor de la construcción en España y, sobre todo, de su consecuencia en el municipio y las localidades vecinas, dos jóvenes licenciados en Bellas Artes han querido entrar de una forma distinta en el tema de la situación económica. Es original, aunque parece que lo crítico ya cansa un poco. Pero es una forma de verlo. Lo obvio, por cansino, no deja de ser obvio.

En la exposición, que se inauguró el pasado 7 de julio y que se podrá visitar hasta el 21 de septiembre en el Espacio Contemporáneo del Archivo de Toledo (ECAT), se aprecian no sólo las obras protagonistas hechas con puertas, sino también numerosas fotografías de Villacañas y páginas de periódicos de distintas zonas de España e incluso del extranjero en las que se ha contado en los últimos años el declive de este mercado y, en general, el de la construcción en todo el país.



El proyecto de estos artistas fue el más valorado de un total de 240 presentados. En su blog han ido contando cómo se les ocurrió la idea, a quiénes han acudido para llevarla a cabo y, como en todo trabajo, qué obstáculos han encontrado en su camino. Pero ya está todo en marcha. Han cumplido su sueño de dar otra visión de lo que ocurre. Y de todo lo que podemos encontrar por el mundo, hoy me quedo con esto.

jueves, 9 de junio de 2011

Esto es para contarlo


Llegará un momento en el que seamos viejecillos
y comparemos la vida de ese momento con la que tenemos ahora. Nuestros padres lo hacen; nuestros abuelos aún con más sorpresa por el gran cambio. Cada uno contará lo suyo, cómo le ha tratado la vida en cuestiones personales y de qué distintas maneras se afronta lo que nos pasa. Otras costumbres, otras normas, otra filosofía y, por supuesto, otro contexto.

Es triste que después de tanto tiempo sin salirnos al fresco el tema de conversación sea ese que tenemos hasta en la sopa: la crisis. Pero es el gran protagonista el día de hoy, también lo fue ayer, y el fin de semana pasado y estoy plenamente convencida de que lo será la próxima Navidad, por ejemplo. Y si no, al tiempo (aunque no creo que haya nadie que a estas alturas dude que en seis meses estaremos igual o peor que hoy, ¿no?) El país ahora es muy “popular” pero, las cosas como son, esto es imposible arreglarlo en la noche del 22 al 23 de mayo, ni de mayo a junio, ni de mayo de 2011 a mayo de 2012.

Cuando pasen cuarenta o cincuenta años contaremos que vivimos una crisis. Todos diremos eso: “vivimos”. Pero tendrá más valor el testimonio de aquellos que además de eso digamos “sufrimos una crisis”. No es lo mismo. Y no se trata de comprobar quiénes pasaron más horas acampados en la Puerta del Sol. No tiene nada que ver con eso. Se trata de que echamos la vista atrás y lo que comenzó siendo una desaceleración económica está echando por tierra los planes de millones de personas de todas las edades, de jóvenes de entre 20 y 25 años que ya pensamos en cómo va a ser nuestra jubilación si pasan unos cuantos años más a este ritmo. Era impensable hace cuatro años estar hablando de economía y política en las comidas en casa, un viernes por la tarde cuando quedas con una amiga a cenar o los sábados por la noche cuando sales “de fiesta”. Ahora pasa, a todas horas, y cuando no pasa es que los participantes en esas conversaciones son del primer grupo, de los que dirán “vivimos”.


¿La solución? Si la tuviéramos nos apalearían por contarla a estas alturas. Pero quizá sea no esperar mucho más tiempo, no vivir con el “a ver si un día de estos...” y darnos cuenta de que lo que no nos arreglan los demás tenemos que arreglarlo por nuestra cuenta. Parece fácil, ¿verdad?. Pues ¡hala!

jueves, 31 de marzo de 2011

Gente lista


Pasan los días, las semanas, y la frecuencia de lectura de los periódicos online es cada vez menor, pero eso no importa porque las “buenas” noticias siempre están ahí, aunque sólo hagas una visita al día.

Jóvenes que no quieren suicidarse pero casi. Ni radiación en Japón, ni “sí a la guerra” en Libia, ni cómo arrasa el Príncipe Carlos de Inglaterra en España. Los ojos se van a una fotografía en la que un alguien con un mechero se quema su propio brazo. La información va de eso, de quemarse a uno mismo, de autolesionarse, grabarlo con una cámara o un móvil y colgarlo en Youtube. Ya... ¡cualquier cosa! Y de inmediato se piensa en esa gente, en qué les pasará por la cabeza para hacer eso y en qué le pasa a la sociedad para que este tipo de vídeos arrasen en la Red. Tontacos, pascasios, idiotas... los adjetivos se suceden solamente con ver esa foto y el titular.

En esta noticia podemos leer los datos concretos: entre el 14% y el 21% de los jóvenes tiene este comportamiento y se trata en general de mujeres con una media de 25 años de edad. Yo ahora mismo estoy temiendo por mí misma. He de tener la cabeza fría y no caer en la tentación. Y según el estudio que presentan en la información, esto va a ser complicado porque a medida que se van visualizando este tipo de vídeos con más frecuencia, incluso hasta el punto de convertirse en un hábito, la posibilidad de hacer de estos comportamientos algo común en el día a día es mucho mayor. Por eso es mejor aficionarse a los vídeos de Lady Gaga, de Pablo Alborán, recordar el gol de Iniesta en Sudáfrica una y otra vez o reírse con las típicas caídas tontas en los bailes de bodas.

Si después de leer esto te vas a Youtube y buscas “autolesiones” ten cuidado porque dentro de poco puedes ser uno de ellos, uno más en ese grupo de gente lista.

lunes, 28 de marzo de 2011

Tardes de sol


¡Qué cambio!
Una vueltecita a las agujas del reloj y las ocho de la tarde ya no son lo que eran hace tres días. Hay luz natural y sólo hay que esperar a que los nubarrones se marchen para que parezca que al llegar a casa queda aún mucho día por delante.

 

Pensar en días libres para las vacaciones de verano y planear un fin de semana en la casa rural más cercana a tu domicilio ayuda a animarse. Recordar un agotador y memorable viaje a Barcelona, también. Y vendrán más cosas, seguro, porque tanto planeándolo como improvisando, los días de primavera tienen algo especial. Ni verano, ni invierno, los extremos pocas veces son buenos. Por eso estos meses del año hay que aprovecharlos.


martes, 22 de febrero de 2011

Cambios


Al final se fue
. Esperó unas horas más y decidió hacer lo que todo el mundo le pedía. ¿Quizás para cobrar la semana entera? Puede, esa posibilidad adquiere cada vez más fuerza entre los entendidos. Y parece ser que no será el último en escapar de la presión popular. El mundo islámico se renueva. Y no es lo único.

Ahora le toca el turno a Gadafi, el líder indiscutible de Libia hasta le fecha. También ha dicho que no piensa marcharse de su tierra, que morirá allí como un mártir. Algo así dijo Mubarak un día antes de irse a morir a otro sitio. Yemen, Argelia y Bahrein, entre otros, quieren coger el relevo. El caso es que en esta situación que se prolonga desde hace más de un mes más de uno pensaremos en nuestras experiencias como estudiantes, en esa lista de países y presidentes que apenas cambiaba a lo largo del curso. Eso era antes, porque ahora debe ser un tanto más confuso estudiar Periodismo Internacional. Cuántas incógnitas. Hace casi dos años la actualidad se centraba en las elecciones en Israel, alguna cumbre del G-20 y poco más que nos tuviera en vilo para modificar o no nuestros apuntes. Ahora las clases deben ser mucho más intensas y su temario como una veleta que no sabes hacia dónde va a mirar cuando amaine el viento.

 

Se renuevan más cosas, como decíamos. A la vista está que la frecuencia de actualización de El Batiente es una de ellas, y puede que la extensión de lo que aquí vayamos contando, otra. Se renueva la parrilla de Telecinco, que supongo que ya estará buscando un hueco para Pilar Rubio en un programa en el que no tenga que llorar para atraer audiencia. OT ha desaparecido; veremos qué eligen para llenar ese espacio aunque algo tipo “GH: más debate” tiene todas las papeletas. Cambia también la frecuencia de Teledeporte en el TDT, aunque la verdad es que eso no es muy importante, ¿no? Se renuevan las listas de candidatos políticos para luchar por votos. Se renuevan los personajes públicos a los que se etiqueta de “valientes” por afrontar una enfermedad que no entiende ni de sueldos ni de clínicas ni de apellidos. Se renuevan los currículos, la lista de libros leídos aumenta y los recuerdos de buenos momentos cada vez son más. Los hay nuevos, los hay antiguos pero continuamente recuperados y los hay de esos con los que dices: “Ala! No me acordaba!”, pero los recuerdas. Sólo tienes que empezar a ver fotos desde atrás, a montar vídeos para regalar, a pensar cómo fue el pasado carnaval mientras organizas el próximo.


Todo cambia. Todo se renueva. Así que hay que tener cuidado a la hora de elegir qué queremos mantener. Lo demás puede girar de un lado para otro y pararse donde quiera. Da igual. Solamente son apuntes, fotos o un guión más en "Formación" y “Experiencia profesional”.





jueves, 10 de febrero de 2011

Pues va a ser que no


 “No voy a salir del país en este momento difícil”. Así ha zanjado Mubarak los rumores que a lo largo de todo el día corrían por la Red. Prácticamente todos los medios de comunicación avanzaban la posibilidad de que el presidente egipcio dimitiera esta noche. No ha sido así. La Plaza de la Liberación grita en estos momentos “¡Fuera, fuera!”. Suleimán no es más querido que él y será el que tome gran parte del poder a partir de ahora. Conclusión: el pueblo de Egipto vuelve a perder.

Ahora mismo parece que nada ha cambiado después de quince días de protestas. Mañana será otro día y la reacción del pueblo puede ser mucho peor de lo que ha sido hasta ahora. Toda la tarde esperando, tuiteando, retransmitiendo... para nada. De las palabras de Mubarak se extrae que él puede perder ante su pueblo, pero no ante otros países. Soporta las presiones de las calles de El Cairo, Alejandría y otras ciudades, de hecho no han hecho que se mueva del trono; lo que parece no permitir son las presiones que le llegan desde lugares tan lejanos como La Casa Blanca. Lo ha dejado claro.

Otro día más se produce una noticia que no es la esperada. Quizá sería mejor no allanar tanto el camino para algo que al final no va a suceder. Aljazeera, CNN, BBC, cualquier fuente fiable era buena durante las pasadas horas para ver cómo el pueblo egipcio se preparaba para la rendición de su patriótico jefe. La plaza, la famosa plaza, estaba inundada de esperanza. En estos momentos queda poca, seguro que únicamente puesta en las manifestaciones que en los próximos días se sucederán en esas mismas calles todavía llenas de barricadas, piedras y tanques. Mubarak se queda, ama a su pueblo y a su país y en él piensa permanecer hasta que muera.

El abandono de Ben Ali en Túnez dejó los ánimos por las nubes. Esta noche han caído y se han estrellado contra el suelo de la Plaza Tahrir, lugar que pasará a la historia y que incluso podría aparecer en los diccionarios ilustrando la palabra desilusión.

martes, 1 de febrero de 2011

Precaución, amigo tuiteador


Hay que tener mucho cuidado con lo que decimos
, y sobre todo si lo hacemos en Internet. Las redes sociales lo dejan todo grabado, aunque nos demos mucha prisa en borrar algo que hemos escrito y que pensamos que no es muy afortunado. Dos o tres segundos después de haber “comentado” o “tuiteado” cientos o miles de personas lo verán en sus muros, tablones o perfiles.

Twitter está adquiriendo un papel de gran relevancia en las comunicaciones mundiales. Se puede leer por ahí que Facebook sirve para contar qué estás pensando y Twitter para saber qué está pasando. Cada vez más gente se ajusta a los 140 caracteres. Periodistas, medios, cantantes, políticos, actores, cineastas....todos tenemos algo que opinar sobre lo que ocurre en el mundo y lograr hacerlo en un espacio determinado es una buena prueba. Pero en ocasiones es un peligro, sobre todo si eres una persona popular en todo el mundo y te da por escribir lo que piensas sobre un tema político tan delicado como el de las revoluciones en algunos países árabes. Concretamente fue David Bisbal el que ayer decía lo siguiente en su Twitter oficial: "Nunca se han visto las piramides de egipto tan poco transitadas, ojala que pronto se acabe la revuelta”. Su visión del tema fue de inmediato objeto de burlas y chistes en la Red. Personalmente, la primera crítica que vi la retuiteé, pues se centraba en el hecho de que el triunfito escribiera esas palabras con bastantes faltas ortográficas. Hasta ahí.



Hoy había noticias sobre el comentario de Bisbal y las reacciones de los internautas. De hecho se creó también una etiqueta relacionada (#turismobisbal) con la que se han publicado cientos y cientos de comentarios.


Son divertidos, sin duda, aunque al almeriense no le ha sentado precisamente bien la relevancia negativa de sus caracteres. Él se defendió en esa misma red social diciendo que la gente tiene demasiado tiempo libre, pero como en este país eso es lo que sobra por cuestiones laborales que Bisbal no conoce, la oleada de tuits prosiguió en forma de chistes. Además, estas noticias estás siendo compartidas en otras redes sociales como Facebook y puede ser realmente complicado que haya alguien que no se entere de lo que se preocupa David por el turismo de Egipto. Seguro que a partir de ahora él y todos los famosos como Piqué, Alejandro Sanz, Alex de la Iglesia o Ricky Martin, entre muchos otros que usan esta plataforma, tendrán muchísimos más cuidado a la hora de publicar sus opiniones sobre el mundo.


miércoles, 26 de enero de 2011

Egipto, otro polvorín


Después de Túnez llega Egipto
. El norte de África está expulsando toda la tensión acumulada durante décadas de gobiernos autocráticos. Hace doce días fue Ben Ali, el jefe de los tunecinos, el que tuvo que escapar del país ante la avalancha de protestas de su pueblo. Entre ayer y hoy las manifestaciones en El Cairo y otras grandes ciudades egipcias se suceden para exigir lo mismo a Hosni Mubarak.


 
Población de 24 años de media, 81 millones de habitantes y una renta per capita cinco veces inferior a la de España. Todo eso ante un gobernante al que poco parece preocupar el malestar de sus súbditos. Al menos, hasta ahora. Las manifestaciones están prohibidas y por eso se está reprimiendo con tanta dureza a todos los que se atreven a salir a la calle a demostrar su sed de libertades. Quieren otra transición hacia la democracia como la que están comenzando a vivir sus vecinos de Túnez. Seguro que va a ir acompañada de dificultades y conflictos entre la mayoría detractora del gobierno autoritario y quienes aún apoyan al presidente exiliado y quieren formar parte del nuevo equipo dirigente. Pero detrás de ese conflicto político, al fondo, hay luz para los tunecinos; ven un poco de justicia, libertad, trabajo y posibilidades de supervivencia. Es también lo que buscan los egipcios.

Es importante destacar lo que conocemos en Europa y el resto de continentes de estos países árabes: nada. No suelen ser noticia, principalmente porque tienen un presidente que tiene a su país atado y eso, como en el caso de Marruecos, solo sirve para comprometer a otros países a decir a todo que sí, a apoyarles en su mandato férreo, a permitirles estar aislados a la hora de decidir qué es lo mejor y lo peor para sus pueblos. Y ante la falta de manifestaciones verbales fuera de sus fronteras, los jóvenes de esos países han decidido actuar y hablar a su manera, en la calle y con piedras en la mano. Es la más visible, aunque también la más sangrienta. Sobre estos movimientos es destacable que Obama, en su discurso del Estado de la Unión, haya dicho de la revolución tunecina que “el deseo del pueblo ha demostrado ser más fuerte que el puño de un dictador”, añadiendo que “Estados Unidos apoya al pueblo de Túnez y las legítimas aspiraciones democráticas de todos los pueblos".



¡Y qué papel el de Internet! Importante, seguro, pero el justo. Puede que se haya corrido la voz a través de él. Puede que hayan recibido el apoyo de la opinión pública internacional en redes sociales. Puede que se hayan citado a una hora y en una plaza de El Cairo o Alejandría determinada para manifestarse mediante correo electrónico. De hecho Twitter ya ha sido bloqueado. Pero la Red no se enfrenta a la policía represora, son ellos los que deben ponerse frente a los vehículos blindados y los chorros de agua. Entre ellos están los 500 detenidos de hoy y los tres fallecidos de ayer, y todo parece indicar que el número aumentará. Lo único que podemos esperar desde “Occidente” es ver lo antes posible una fotografía igual a esa en la que los soldados de Túnez se daban la mano con los manifestantes como muestra de apoyo a sus reivindicaciones. Y, por supuesto, esperemos contar con una dictadura menos y una democracia más dentro de poco. En lista de espera están los argelinos, los sirios, los jordanos....

martes, 25 de enero de 2011

La edad y el poder


Queda poco para que las vallas publicitarias se inunden de caras y eslóganes. Falta muy poco para que de cada farola cuelgue un papel plastificado con incitaciones al voto. El Photoshop ya está en marcha para que veamos jóvenes y espectacularmente lisos a quienes no lo son tanto. Los años no pasan en balde para nadie, ni siquiera para los políticos. Quien piense lo contrario es que no ha visto las siguientes fotos comparativas:



Hace poco el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dio una entrevista a los servicios informativos de Antena 3. Su directora, Gloria Lomana, además de llamar la atención con su poco atinado vestuario lanzó preguntas “trampa” al líder de los socialistas. Y digo lanzó porque así fue, a modo de navajas que más que sonsacar titulares lo que hicieron fue simplemente interrumpir las respuestas que Zapatero estaba aún dando a la anterior cuestión. Dicen ellos mismos que Antena 3 pone. Seguramente a él le pusieron, muy nervioso. El caso es que, antes de desviarnos demasiado del tema del día perdiéndonos en los aciertos y errores de Lomana, el presidente contestó con un sí rotundo la pregunta más “de a pie” que se le realizó: “¿Duerme usted bien?”. Aunque la situación de España no le afecten a él directa y personalmente (a menos que sea un habitual en las descargas de películas por Internet), es para tener un poco de insomnio, al menos un poco. 46 millones de personas dependemos de él ,y duerme bien. Va a ser mentira eso de que el poder desgasta mucho porque en el caso de Zapatero solo (estoy acostumbrándome a no acentuarlo) lo hace en el aspecto físico. Eso sí, hay que reconocer ,como él mismo dijo esa noche, que la edad no perdona. La mayoría de políticos están en una franja en la que las arrugas, bolsas y demás cobran mucho protagonismo.

Con este álbum que publica el periódico económico Expansión podemos ver los estragos de la edad y el poder y así amargar un poco a los que, a pesar de todo lo que tenemos encima, duermen bien.

lunes, 24 de enero de 2011

Música, y poco más


Una semana da para mucho, quizás para demasiado. Así que puede ser realmente difícil de resumir. El lunes puede haber sido movido pero en este caso es la cabeza la que no da para más. Así que ante la falta de ideas, buenas o malas, siempre nos quedará alguna canción, de esas que levantan el ánimo. Cada uno tenemos las nuestras, ¿a que sí?

Por 2 votos a 0.....



lunes, 17 de enero de 2011

Libros


Cuando la televisión no ofrece gran cosa, las películas se ven a medias y en Internet se repiten una y otra vez los mismo temas(excepto en El Batiente, por supuesto), ¿qué se puede hacer que no sea chocarse con la gente a causa de la niebla? Leer. Libros hay de todos los tipos: largos, eternos, de un par de tardes, entretenidos, emocionantes, aburridos...Para todos los gustos.

Justo antes de acabar “Los caracoles no saben que son caracoles”, de Nuria Roca, pienso si su final me gustará tanto, más o menos que el de el último libro que leí, hace apenas una semana. La última palabra de “Mil soles espléndidos”, de Khaled Hosseini no está escrita, la dice el lector. No se trata de que cada uno elija el desenlace que más le guste, no. La cuestión es que lo que va contando este escritor afgano y, sobre todo, cómo lo va contando, hace que la conclusión sea la esperada y el lector esté de acuerdo con él hasta el punto de pronunciar la última palabra aunque no esté escrita.

En un repaso habitual de las mejores imágenes de cada día hoy he encontrado una que se ajusta al máximo a los personajes y a la historia del libro de Hosseini. Un zapatero, un burka, la ciudad de Herat...todo cuadra. Y se comprende aún mejor dando un repaso a la historia más reciente de Afganistán, país en el que se desarrolla la historia y cuyos conflictos bélicos internos marcan la vida de las protagonistas. Pero el mismo peso que éstos tienen las tradiciones, las formas de vida de un país muy lejano a nosotros. La mayoría de las cosas que van ocurriendo a lo largo de las páginas son desconocidas hasta que llega un momento en el que sucede algo muy familiar, muy reciente y, por desgracia, determinante en la vida de ese país: el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York y el posterior ataque de Estados Unidos a Afganistán para acabar con los talibanes.



A parte de ser un relato histórico, “Mil soles espléndidos” es un relato familiar, un relato sobre la supervivencia entre las cuatro paredes de una casa y bajo un burka cuando se está fuera de ella. Sin duda, un libro muy recomendable en el que ocurren cosas totalmente distintas a lo que cuenta Nuria Roca en el suyo. Qué diferente es ser mujer en una punta y otra del mundo.


jueves, 13 de enero de 2011

El Sáhara no tiene aniversarios


Esta semana Haití ha vuelto a estar en los periódicos y en las televisiones, un año después del terremoto que asoló el país aún más de lo que ya estaba. Existen muchos otros problemas de una punta a otra del planeta, sería complicado reservar un hueco a todos y por eso prefiero sacar a la luz de nuevo el del Sáhara Occidental. Algo fácil de comprender ocurre al noreste de África que diferencia sus problemas y cómo los tratamos a los de otras zonas del mundo.

Un terremoto no es culpa de nadie. Sí se pueden buscar responsables en cuanto a las condiciones de vida de los haitianos, sobre todo en lo que a gobierno propio y ayudas internacionales se refiere, pero sería sacar un tema conflictivo que enviaría a un segundo plano lo realmente importante, la situación de la gente de a pie. En el Sáhara sí hay responsables, no es producto de una catástrofe natural así que hablar de ello supone en la mayoría de las ocasiones ponerse de un lado u otro en el conflicto. Un edificio derrumbado se puede volver a levantar y en él volver a vivir gente, aunque tarde años. Pero el olvido saharaui llegó a la opinión pública internacional y, sobre todo, a la opinión de la clase dirigente española hace más de 30 años y no tiene intención de enmendarse. Aún así no está de más recordar de vez en cuando cómo se vive en un territorio que nadie quiere pero al cual tampoco están dispuestos a reconocer su identidad, cómo se vive en un territorio abandonado, cómo se vive en lugar sin nubes.

El reportaje enlazado es de hace casi un mes, pero sirve también para hoy, y para mañana, y seguramente y por desgracia para dentro de otro mes. Recomiendo leerlo con calma y sin perder detalle de lo que dicen los propios saharauis sobre su día a día. Pensemos. Ellos no esperan que a la mañana siguiente tengan más ayudas de lo habitual porque un dibujante famoso recuerde en un periódico a diario que existen, ni por tratarse de un aniversario. Allí no hay, han perdido la cuenta.





lunes, 10 de enero de 2011

No es la noticia


Lunes cargadito, informativamente hablando
. Todo comenzaba antes de las 12 del mediodía en Twitter, donde el rumor sobre un posible anuncio de tregua permanente de ETA ocupaba caracteres y se trasladaba al resto de redes sociales y, después, a los medios de comunicación. Otra vez se han vuelto a adelantar. Eso ha empañado un poco el tema del día, ese que se viene fraguando desde hace semanas e incluso meses en las redacciones de los medios y en las cabezas de los aficionados al fútbol, la entrega del Balón de Oro al mejor jugador del año 2010. Pocos quedamos satisfechos en ambos casos. En el primero, una tregua “verificable” no es lo que esperamos. En el segundo, que Messi se haya alzado con el premio no es lo que esperábamos.

Tal y como ha dicho el vicepresidente y portavoz del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, en su comparecencia ante la prensa, el alto el fuego de la banda terrorista no es lo que la ciudadanía espera. Puede ser un avance, pero muy relativo y plagado de condiciones. Todos coinciden en que es insuficiente, en que no es válido mientras no se pronuncie la palabra disolución. En el comunicado sí aparece el término diálogo, con el que la experiencia nos demuestra que hay que tener especial cuidado. ETA asegura que la solución al conflicto político vasco “llegará a través de un proceso democrático que tenga la voluntad del Pueblo Vasco como máxima referencia y el diálogo y la negociación como instrumentos.” Sus herramientas siempre han sido las armas y, siempre y cuando no se decidan a abandonarlas, en cualquier momento pueden volver a utilizarlas. Por eso no son del todo fiables. Han perdido fuerza, eso está claro, pero no están acabados y a eso se aferran para intentar remover el sentimiento nacionalista e independentista vasco.

Los jefes de ETA anuncian el alto el fuego

Hace unos meses leí “Hijos del árbol milenario”, de María Jesús Orbegozo, un libro especial que me regaló alguien también muy especial con una dedicatoria que no lo es menos. Habla de las familias vascas, de ETA, de cómo se fraguó, de contra quién luchaban en sus inicios y por qué siguió adelante cuando la mayoría creían que se iba a disolver. Pero no es la historia que nos suelen enseñar, sino la de los propios miembros de la banda, los jóvenes y sus familias que con el corazón en un puño veían cómo se exiliaban a Francia para huir y, sobre todo, para esperar. Han pasado muchos años, demasiados quizás, y ETA sigue ahí. En aquel año 1978 pudo acabarse todo, pero no fue así y más de treinta años después el deseo de luchar con armas por la independencia continúa en la mente de no pocos vascos. Seguramente me falten conocimientos sobre el tema para profundizar más en él, por eso voy a dejarlo ya antes de decir algo que no sea del todo cierto. En cualquier caso, lo que sí sé es que las consecuencias de la lucha de ETA no han sido precisamente buenas y la única noticia que esperamos es la de su disolución.

Y dejando de lado la política y el terrorismo nos centramos ahora en el deporte, el otro protagonista del día. Este 10 de enero de 2010 estaba marcado en el calendario en rojo, pero en rojo chillón. Los aficionados al fútbol, al deporte en general y todos los españoles queríamos ver cómo se reconocía a uno de nuestros jugadores por lo que el grupo de “La Roja” consiguió el pasado 11 de julio. Andrés Iniesta y Xavi Hernández optaban junto a Lionel Messi a alzarse con el Balón de Oro. El argentino ya lo ganó el año pasado pero su gran temporada con el Barça le hizo meterse entre los tres finalistas una edición más. Ganó la Liga y la Supercopa de España, al igual que sus dos compañeros de equipo y hoy rivales en la gala de Zurich. Solamente había una pequeña gran diferencia entre él y los otros dos: Xavi e Iniesta ganaron el Mundial de Selecciones de Sudáfrica, un torneo que solía influir mucho en el voto pero que este año parece haberse olvidado. Messi es bueno, muy bueno, para muchos el mejor jugador de todos los tiempos, aunque en mi opinión aún es pronto para asegurar eso. Pero la selección argentina entró trastabillada en el Mundial y se fue de él goleada; Leo no marcó ningún gol. En cambio Xavi generó todo el juego de España, fue el jefe. Iniesta le ayudó, como siempre, y además marcó el gol más importante en la historia de nuestra selección hasta el momento. No sabemos si podrán repetir una actuación como la que llevaron a cabo en Sudáfrica. Calidad tienen, sin duda, pero la jubilación llega siempre pronto al fútbol y éste no siempre es justo con quienes se lo merecen; quizás dentro de algo menos de cuatro años ya no puedan ganar lo que ganaron en 2010. El fútbol español merecía hoy un reconocimiento superior a una fotografía de once jugadores en los que seis visten de rojo. Messi es muy bueno, repito, pero no es lo que esperábamos.


Messi y Marta, nombrados los mejores del 2010

Sin duda las dos grandes noticias del día hacen que corran ríos de tinta (por cierto, deberíamos inventar una expresión que signifique lo mismo que esta pero adaptada a los nuevos tiempos). Y como siempre ocurre hay otras en el fondo, ahí escondidas, menos importantes porque nosotros lo queremos así. Una mujer ha ganado el premio de la FIFA a la mejor jugadora de fútbol por quinta vez consecutiva, Amancio Ortega abandona el timón de Inditex, Túnez continúa en alerta por los graves conflictos que se sufren en sus calles, en fin, cosas que siguen pasando y que en pocos casos son las que nos gustaría escuchar.

lunes, 3 de enero de 2011

Feliz aire nuevo


Día 3 de enero. Segundo día después de la entrada en vigor de la Ley. Hace más de 48 horas todo eran especulaciones y jugar a imaginar cómo sería un bar sin humo,un bar en el que, al entrar, mires al fondo y veas quién hay ahí. Y, además, puedes presumir de pulmones respirando profundamente para que todo el mundo vea que a tí sí te gusta la nueva medida.


 
 

A medida que los días vayan pasando también los resfriados irán aumentando. Quienes se resisten a dejar de fumar y quienes han decidido hacerlo poco a poco están en la puerta, al fresco, con una mano en el bolsillo y la otra sosteniendo el cigarro. Allí es probable que coincidan con los camareros, que se turnan entre ellos para así no dejar al cliente no fumador abandonado. Éste celebra el aire nuevo y el 2011 consumiendo, por mucho que los hosterelos aseguren que las pérdidas en el sector se notarán de inmediato. Mixtas, claras, cañas, botellines, pinchos de sobra que a cierta hora pueden crear serios conflictos, etc.

Aún así hay quien se resiste a cumplir las normas y siguen encendiendo sus cigarros en los sitios públicos cerrados, puertas de hospitales y parques infantiles. Hasta este momento Facua ha recogido más de 700 denuncias. No son pocas, y ésto acaba de comenzar, así que suponemos que al final de cada mes a partir de ahora tendremos más estadísticas que comentar: quejas, denuncias y multas a clientes y propietarios.

A algunos estas incidencias no nos molestan especialmente, al contrario. Como ocurre con el resto de leyes, la mayoría de la población queremos que quienes no las cumplan paguen por ello. Así que no les queda otra que aguantar el fresco durante el duro invierno y pasar unos minutos sin aire acondicionado a lo largo del verano. Nada más. Y para quienes decidan elegir este momento para dejar de fumar, suerte.