lunes, 6 de septiembre de 2010

Veo, veo...



- ¿Qué ves?

- Todo lo visible.

La gente, lo que emiten en televisión, el gesto del que está a tres metros de distancia, las señales de tráfico....Lo normal, ¿no? Y parece que veo con más claridad algo que ya era evidente para mis ojos o para los de todos aquellos que se hayan salido alguna vez al batiente desde el pasado 8 de julio. Casi dos meses de ausencia, con cosas que contar pero sin llegar a hacerlo. Mejor pensemos que lo bueno de Internet es que siempre está ahí, esperando a que tus ojos y, sobre todo, tu mente escritora vean la luz.

En este tiempo las palabras no han parado; lo único es que se han trasladado a otro sitio en busca de un poco de suerte. El jurado decidirá. Y mientras tanto daremos un poco de vida a este rincón. Podría excusarme diciendo que la hazaña futbolística de la selección española merecía que yo dejase la bandera bien visible durante mucho, mucho tiempo. Podría ser. La verdad es que casi sin quererlo les he hecho mi particular homenaje. Eso sí, quienes siguen con las banderas en sus balcones me superan, aunque estén más descoloridas que la mía.

Ahora no toca hablar de fútbol, ni de pisos en venta o alquiler. Ya es septiembre y eso significa dos cosas, dependiendo de quién hablemos. Puede significar solamente la vuelta al cole o al trabajo después de las vacaciones. Sí, lo es, aunque solamente para aquellos que tengan la suerte de haber tenido vacaciones. Pero este mes supone algo más para los que somos de Villafranca de los Caballeros. Es el turno de la Feria, de las verbenas, de los pocetes, de la las interminables páginas de saludas, de cañas con pincho o, mejor dicho, de pincho con cañas. Y como antesala de todo eso, los Carros, aunque también llamada Tradicional Petición de Carros en Honor al Stmo. Cristo de Santa Ana. Petición, cada vez menos. Tractores y remolques, cada vez más.

Justo dentro de una semana el chupinazo estará retumbando en nuestro oídos. Significará que comienzan oficialmente las fiestas, pero también que queda muy poco para que se acaben. Una larga semana que seguro se hará corta y, como siempre, de la que extraer un montón de recuerdos y anécdotas para plasmar en El Batiente.

jueves, 8 de julio de 2010

Se vende España


Con el escudo a la derecha o a la izquierda, igual que la orientación política de quienes las colocan, las banderas de España invaden los balcones. Es verdad que lo más importante no es que estén del derecho o del revés, ni que tengan más o menos lustre. Tampoco es muy relevante si está perfectamente estirada o, por el contrario, parece que va a volar en cualquier momento. Estos días el fútbol nos saca los colores y demuestra que, a veces, nuestro país hace cosas buenas.





No es que los problemas económicos, políticos y sociales vayan a desaparecer cuando el árbitro pite el final del partido decisivo si “La Roja” lo gana. Tampoco parece muy factible que Casillas, Villa, Torres y compañía vayan a repartir con todos nosotros lo que están ingresando en estas semanas de competición mundialista. Pero los momentos de alegría que el deporte rey proporciona no los pueden eliminar en el Congreso ni en las ruedas de prensa de nuestros mandamases. Sólo faltaba eso. Da tranquilidad ver que las portadas de los periódicos y las piezas de apertura de los informativos no tratan del G-20 ni de la UE ni de corrupción. No es que haga falta rebuscarlas mucho porque siguen estando presentes, pero en un segundo plano. Ahora toca deporte, toca fútbol, toca lucir el color rojo hasta en las chanclas. Lo de menos es si la camiseta es tu talla o si es de cuando Alkorta aún jugaba. Da igual.

La convivencia de personas de muy distintas nacionalidades en nuestros barrios hace que haya banderas intrusas que quieren hacerse un hueco. Por ahí se ven algunas de Brasil, de Chile y de Portugal. Y se ven otras de color anaranjado con letras y números generalmente negros. En unos casos lucen solas y en otros acompañadas de las que antes mencionábamos. Si achinas los ojos para verlas mejor puedes leer: “Se vende” o “Se alquila”. Esas no son intrusas; es más, llegaron antes y ahora no son las protagonistas. Y son el más claro ejemplo de que el fútbol apenas cambia nada, que el lunes sus dueños seguirán pendientes del teléfono por si alguien quiere comprar y disfrutar del próximo Mundial en esa misma casa en la que hoy se confía más en 23 jugadores que en cualquier político con traje y corbata.

miércoles, 26 de mayo de 2010

¡Que imiten a Barreda!


Ahorrar, ahorrar, ahorrar
; el caso es frenar la salida de dinero de los bolsillos estatales. Pero si quienes los controlan no terminan de decidirse por qué medidas tomar, cualquier otra persona vale para hacerlo, aunque sea a nivel autonómico. Ahora lo ha hecho José María Barreda, presidente de Castilla - La Mancha. El eterno sucesor de José Bono no es que sea el mejor jefe para esta región, pero hay cosas que sí ha hecho bien. Reducir a siete los diez consejeros de su Gabinete es una de ellas. Otra se produjo hace casi dos años, cuando contaba con catorce Consejerías y recolocó cuatro de ellas. No está mal.




Castilla - La Mancha “sale” poco en los medios, pero cuando lo hace...El lunes fue un día de esos. El pelo canoso del presidente socialista aparecía en todos los soportes y eso quería decir que había noticia. Que trabajen más y cobren menos. A los miembros del gobierno regional se les ha juntado todo: la bajada de los salarios a los cargos de la administración y esta decisión de Barreda. El objetivo principal de esta medida ya lo hemos mencionado. Pero hay otro sobre el que se ha hablado bastante en los dos últimos días y que puede tener incluso más importancia que el primero. Con él he decidido titular esta nueva entrada tras escuchar las declaraciones de otros socialistas como José Manuel Caballero, secretario de Organización del PSOE, quien hacía esa petición a la número uno del PP castellano manchego, María Dolores de Cospedal. Yo no sé si es a ella a la que hay que pedírselo. De momento no gobierna en ningún sitio y su influencia en los presidentes de otras regiones es cosa de rumores y batallas dialécticas. Quienes sí deberían removerse con la actuación de José María Barreda son los que pueden reducir el personal de sus equipos, ya sea en el ámbito autonómico o local.


Más complicado será que cunda el ejemplo a nivel nacional, a pesar de que el mismo Barreda se lo pidió en febrero al presidente del Gobierno. Pero en estos momentos José Luis Rodríguez Zapatero necesita gente a su alrededor para frenar los ataques que le llegan por todos los bandos: oposición, agentes sociales, opinión pública, etc. El caso es que de momento parece que le sirven de poco para ese fin. No sé si ministerios, pero lo que sí deberían desaparecer, al menos por un tiempo, son algunos puestos de cuestionada relevancia, como por ejemplo la Vicepresidencia Tercera. Sirve para.....esto....uhmmm, ahorrar dinero si se elimina.

La de Barreda es sólo una de las múltiples formas de gastar menos. Hay otras más exageradas y poco probables, como esa que dice que los políticos cobren 420 euros hasta que solucionen la crisis. Es una de los famosos grupos creados en Facebook y que he conocido hoy. Yo tanto no pediría, aunque sí para aquellos que juegan al solitario en el portátil en lugar de escuchar cómo otro le devuelve el insulto a un tercero. !Son como niños¡ Lo malo es que un país entero está en sus manos.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Todo ha cambiado y nada es distinto


Ya sabía que tenía este rincón un poco abandonado pero además una vocecilla no ha dejado de recordármelo casi cada día. Así que aquí estoy, sentada otro rato, dispuesta a desgranar lo que ha ocurrido a lo largo de casi dos semanas de ausencia. Han sido muchas cosas, unas más importantes que otras dependiendo de la cercanía con la que se vivan. Aunque pensándolo bien, todo sigue igual.

Llevaba días sin leer un periódico, aunque eso no quiere decir que esté desinformada. Actualmente eso es casi imposible. Sin embargo los diarios tienen algo especial, veo en ellos noticias, imágenes y palabras concretas que no se aprecian (o no sé apreciar) en otros soportes. Barça campeón de Liga y fichando jugadores en lugar de estrellas, nuevas medidas para reducir el déficit público de nuestro país, problemas de salud en la Familia Real, un toro bravo clonado, y el apellido Garzón hasta en la sopa. Debajo de todos esos titulares estaba la clave que me ha llevado a escribir estas líneas:




No hay que leer nada, no hace falta entender el contexto en el que se produce ese acontecimiento, sólo hay que mirar y darse cuenta de que lo que hemos leído arriba y hemos escuchado durante días no cambia el mundo. Como buenos profesionales añaden un pie de foto, para aquellos que tengan dudas sobre lo que están viendo. Sólo hay que mirar. Y un poco más abajo todavía, donde pocas veces el ratón nos suele llevar, otra imagen que me da la razón.



El deporte, los problemas de otros, las crónicas sociales...cualquier cosa vale para distraer al ciudadano y evitar que se fije demasiado en lo que hacen sus jefes la mando del país. Pero hay más cosas que planean entre ambos extremos, que no son ni política pura y dura ni distracciones salvadoras. Simplemente es la realidad. Son hechos que ocurren todos los días, puede que muy lejos de la puerta de nuestra casa e incluso de las fronteras de nuestro ahogado país. Y están demasiado abajo, demasiado reducidos a unas colas en los informativos de televisión, demasiado de todo. Pero están. No se trata de mostrarnos a cada minuto cuerpos acribillados a tiros en mitad de las calles. Basta con decir que, aunque parezcan solucionados, hay problemas permanentes que pasan al trastero informativo con excesiva facilidad. Quizás por cansinos, por repetitivos, por tradicionales, cada uno puede llamarlos como quiera; el caso es que parecen nada comparados con un 5% menos de sueldo para quien puede presumir de tener uno o con la gran tragedia que supone no ganar ningún título para un gran club de fútbol.

Sólo son observaciones, puede que un poco críticas pero que a diario se me vienen a la cabeza, aunque últimamente no las plasme aquí con tanta frecuencia. Bueno para algunos, malo para otros, no hay fecha prevista para la próxima actualización. Mientras llega seguiremos observándolo todo para tener algo que contar en ella.