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miércoles, 26 de mayo de 2010

¡Que imiten a Barreda!


Ahorrar, ahorrar, ahorrar
; el caso es frenar la salida de dinero de los bolsillos estatales. Pero si quienes los controlan no terminan de decidirse por qué medidas tomar, cualquier otra persona vale para hacerlo, aunque sea a nivel autonómico. Ahora lo ha hecho José María Barreda, presidente de Castilla - La Mancha. El eterno sucesor de José Bono no es que sea el mejor jefe para esta región, pero hay cosas que sí ha hecho bien. Reducir a siete los diez consejeros de su Gabinete es una de ellas. Otra se produjo hace casi dos años, cuando contaba con catorce Consejerías y recolocó cuatro de ellas. No está mal.




Castilla - La Mancha “sale” poco en los medios, pero cuando lo hace...El lunes fue un día de esos. El pelo canoso del presidente socialista aparecía en todos los soportes y eso quería decir que había noticia. Que trabajen más y cobren menos. A los miembros del gobierno regional se les ha juntado todo: la bajada de los salarios a los cargos de la administración y esta decisión de Barreda. El objetivo principal de esta medida ya lo hemos mencionado. Pero hay otro sobre el que se ha hablado bastante en los dos últimos días y que puede tener incluso más importancia que el primero. Con él he decidido titular esta nueva entrada tras escuchar las declaraciones de otros socialistas como José Manuel Caballero, secretario de Organización del PSOE, quien hacía esa petición a la número uno del PP castellano manchego, María Dolores de Cospedal. Yo no sé si es a ella a la que hay que pedírselo. De momento no gobierna en ningún sitio y su influencia en los presidentes de otras regiones es cosa de rumores y batallas dialécticas. Quienes sí deberían removerse con la actuación de José María Barreda son los que pueden reducir el personal de sus equipos, ya sea en el ámbito autonómico o local.


Más complicado será que cunda el ejemplo a nivel nacional, a pesar de que el mismo Barreda se lo pidió en febrero al presidente del Gobierno. Pero en estos momentos José Luis Rodríguez Zapatero necesita gente a su alrededor para frenar los ataques que le llegan por todos los bandos: oposición, agentes sociales, opinión pública, etc. El caso es que de momento parece que le sirven de poco para ese fin. No sé si ministerios, pero lo que sí deberían desaparecer, al menos por un tiempo, son algunos puestos de cuestionada relevancia, como por ejemplo la Vicepresidencia Tercera. Sirve para.....esto....uhmmm, ahorrar dinero si se elimina.

La de Barreda es sólo una de las múltiples formas de gastar menos. Hay otras más exageradas y poco probables, como esa que dice que los políticos cobren 420 euros hasta que solucionen la crisis. Es una de los famosos grupos creados en Facebook y que he conocido hoy. Yo tanto no pediría, aunque sí para aquellos que juegan al solitario en el portátil en lugar de escuchar cómo otro le devuelve el insulto a un tercero. !Son como niños¡ Lo malo es que un país entero está en sus manos.

jueves, 29 de abril de 2010

Hacer más no es hacerlo bien


La vida académica y la vida profesional me han servido para muchas cosas, pero hoy vamos a hablar de una en concreto. Hace ya más de un año que realicé un trabajo sobre un “tema libre“. De primeras, el abanico era amplio, pero se cerraba un poco con la condición de que debía tener relación con la política. Desde el primer momento lo tuve claro: la dedicación exclusiva. Quería saber hasta qué punto quienes nos representan pueden partir su jornada laboral para dedicarla a dos o más empleos.

Desde que en verano de 2008 conocí más de cerca el trabajo de los políticos (al menos el que dejan ver de cara a los medios) supe que eso había que analizarlo. En concreto t
enía en mente a una persona: María Dolores de Cospedal. La presidenta del PP en Castilla-La Mancha no es de las que, además de su cargo político, ejerce algún puesto en una empresa o en una fundación. Compagina la dirección de los populares manchegos con la Secretaría General de ese mismo partido a nivel nacional. Para mi gusto, una carga imposible de llevar con equilibrio. O se está en un lado, o en el otro. En los dos, complicado. Y en esa duplicación de la persona alguno de los trabajos tiene que recibir menos dedicación, como es lógico. ¿Cuál supone una extensión más pequeña de terreno y, por consiguiente, menos gente que representar? Castilla-La Mancha. Pues ya está.

De Cospedal tiene su mérito, todo hay que decirlo. Pero en ese tipo de trabajos los ciudadanos agradecen que quien le gobierna o tiene intención de hacerlo no se mueva tanto de un lado para otro. De Madrid a Toledo y de Toledo a Madrid, pasando por cada una de las ciudades y pueblos en los que su partido la requiera. Su agenda debe echar humo. Valiente y trabajadora, seguro. Pero a Castilla-La Mancha no le está dedicando los suficiente; no puede ser que esté al tanto de todo lo que ocurre allí solamente por lo que le cuentan los suyos. Y cuando llega un verdadero problema como el del Estatuto autonómico se nota su falta de dedicación exclusiva. Tiene intereses enfrentados, vocecillas que le dicen que el agua para Murcia y que el agua para La Mancha. ¿A cuál de las dos debe escuchar? Yo lo tengo claro, a esa que le diga que se centre en un cargo. Que si el Parlamento Autonómico se le queda pequeño, no pasa nada, en su equipo seguro que hay gente con tiempo y ganas para hacer mejor oposición.

Hoy he leído un artículo de opinión de un lector en elpais.com. Habla sobre el Estatuto paralizado, sobre la imposibilidad de llegar a un acuerdo y, sobre todo, recalca lo de las vocecillas, en especial las llamadas Murcia, Valencia y Madrid. Como este lector escribe, en las regiones vecinas del Este, gobernadas por el PP, le salen más votos que en la gobernada por José María Barreda. Y así es imposible mirar por los intereses de quienes de verdad le han votado o tienen alguna intención de hacerlo el próximo año.




Las veces que acudí a ruedas de prensa de María Dolores de Cospedal (alguna a horas poco habituales) llegaba tarde porque “viene de Madrid” o “está desayunando con su gente”. Después se le notaba el estrés. La mayoría de las respuestas tenían alguna relación con las actuaciones de su partido o del PSOE a nivel nacional. Eso era y sigue siendo lo que reflejan los medios y, por tanto, lo que perciben los castellano manchegos. No falta de interés, pero sí de tiempo y dedicación. Como dice el autor del artículo que antes he mencionado, “no se puede estar en la procesión y replicando”. Yo, además, diría que en ocasiones “la avaricia rompe el saco”.