El próximo domingo tendremos que cambiar la hora en nuestros relojes, así que todos aquellos que han querido modernizarse con los clásicos Casio estarán el sábado por la noche dándonos tormento al resto con el “pip” de los botoncitos. Recordad: a las 3 de la madrugada serán otra vez las 2. ¡Una hora más de fiesta!, dirán algunos. ¡Una hora más de sueño!, pensarán otros. Hagas lo que hagas esos 60 minutos ya lo advierten, el domingo podríamos estar todos medio locos.
jueves, 28 de octubre de 2010
Llega el día de 25 horas
El próximo domingo tendremos que cambiar la hora en nuestros relojes, así que todos aquellos que han querido modernizarse con los clásicos Casio estarán el sábado por la noche dándonos tormento al resto con el “pip” de los botoncitos. Recordad: a las 3 de la madrugada serán otra vez las 2. ¡Una hora más de fiesta!, dirán algunos. ¡Una hora más de sueño!, pensarán otros. Hagas lo que hagas esos 60 minutos ya lo advierten, el domingo podríamos estar todos medio locos.
lunes, 18 de octubre de 2010
La huella de España en Bosnia
Después de 18 años, más de 46.000 militares y 23 fallecidos, el Ejército Español concluye hoy su misión en Bosnia-Herzegovina. Ese país que algunos igual sólo conocen por escucharlo en las votaciones de Eurovisión vivió hace apenas 15 años una cruel guerra de la que aún están intentando recuperarse. Y ya sé que todas las guerras son crueles, pero si se enfrentan tres bandos y se da en un país multiétnico, aún más. Fue de esos conflictos que nos recuerdan al vivido en nuestro país entre 1936 y 1939, esos en los que el enemigo está en la calle de al lado, en el piso de arriba o en la habitación del final del pasillo. Por eso es difícil volver a la vida normal y eso es lo que han intentado promover los militares españoles que han estado en ese país balcánico.
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| El músico Vedran Samilovic en las ruinas de la Biblioteca Nacional de Sarajevo |
martes, 9 de marzo de 2010
Urge antenista
Por todos es sabido que en España solemos dejar las cosas para el último momento. Si yo veo a Arguiñano y las telenovelas perfectamente con mi antena de toda la vida, ¿para qué voy a darme prisa en cambiarla? Cuando llegu
En los últimos meses la demanda de antenas receptoras de señal digital ha subido como la espuma, pero no están todas, ni mucho menos. Según el Ministerio de Industria el 7% de los hogares españoles aún no ha cambiado el look de su tejado. Y eso que en los últimos días se presiona a los telespectadores más rezagados para que cojan el teléfono y hagan una llamada a la modernidad, es decir, al antenista. El letrerito blanco con letras negras que avisa del cese de emisiones analógicas a partir del día 10 de marzo, o sea, mañana, debería haber surtido efecto, pero parece que los instaladores seguirán teniendo trabajo después del apagón.
Ya sabemos que otro de los requisitos para poder ver la televisión digital es que la cobertura llegue a nosotros. Esto se cumple en el 98% de la población. La brecha tecnológica siempre nos acompañará. Hace unos días conocíamos que más del 60% de los espectadores ya utilizaban con normalidad la señal digital en su día a día. Para ello la venta de aparatos descodificadores también ha sido frenética en los últimos meses. Y a pesar de ello habrá más de uno que aún tenga en casa alguna televisión “abandonada”.
Para todos aquellos a los que les pille de sorpresa el apagón, e incluso lleguen al 3 de abril (cese definitivo de las emisiones en analógico) con la antena antigua, les quedará la excusa de que hace tiempo nos dijeron que la nueva tele llegaba en 2012. Pero de la misma manera en que somos los últimos para algunas cosas también somos los primeros en otras. Los españoles viviremos el cambio definitivo antes que el resto. Y encima los antenistas por ahora no están en crisis. Es para presumir.
Al final todo será culpa de La 2 por no emitir Muchachada Nui en horarios fijos. ¡Cuidao que ellos ya lo avisaron!, pero como nadie lo vería....
martes, 16 de febrero de 2010
Las ovejas negras del ejército franquista
Mucho hemos oído hablar sobre la Revolución de los Claveles que acabó con la dictadura en Portugal en abril de 1974. Pero poco se ha hablado de la repercusión que tuvo este levantamiento en el otro lado de la Península Ibérica. Es alguna de las cosas buenas que tienen los medios de comunicación. Ver un informativo o echar un vistazo a la Web de un periódico siempre es bueno, podemos enterarnos de cosas realmente interesantes de las que no teníamos ni idea.
La Unión Militar Democrática (UMD) miró al otro lado de la frontera y pensó que los cambios realizados en Portugal podrían aplicarse
también en la entonces férrea España. No soñaban con nada demasiado especial, si no fuese porque el régimen franquista ni se planteaba realizar las reformas que pedían. Democracia, derechos fundamentales de los ciudadanos, reformas sociales y económicas... Todo ello se daba ya por hecho en el resto de países europeos ya liberados de dominaciones dictatoriales, y los militares que formaron esta organización “rebelde” deseaban llevar la transformación pacífica tanto al interior del ejército como al resto de la estructura política y social del país. Al régimen de Franco le quedaba poco tiempo de vida y aún así fue imposible encontrar en él una simple grieta por la que introducir algo de libertad.Treinta y seis años después se ha condecorado a quienes formaron la UMD. Lo que más valoran no es la medalla que les han puesto en sus uniformes, esos que tuvieron que guardar en el armario tras ser detenidos por el régimen y retirados de sus cargos. Lo mejor para ellos es que se reconozca y se valore su esfuerzo y su deseo de lucha contra el pequeño gigante que ocupaba el poder. Hoy en día parece casi ridículo que se premie a alguien por pedir democracia y buen nivel de vida. Pero es que eso eran palabras mayores. Tanto que apenas un año después de la fundación de esta organización, cuando los mandos del ejército se enteraron de su existencia, la desarticularon con contundencia mandando a sus miembros a la cárcel.
Como suele ocurrir con estas actividades prohibidas, muchos de quienes las realizan no llegan a reconocer nunca su participación por miedo a represalias. Hoy han sido solamente catorce los militares condecorados, pero puede que hubiera cerca de doscientos durante los meses de más auge de la UMD, además de todos aquellos que solamente compartieran sus ideales de uniforme para dentro y no mostraron nunca su adhesión.
Hasta 1987 no pudieron recuperar sus puestos, después de que la Ley de Amnistía que llegó con la transición y la monarquía solamente les liberara de sus penas de cárcel. Ha sido en la última década cuando más reconocimiento han recibido. Su labor en la llegada de la democracia a nuestro país siempre ha sido reconocida por unos y negada por otros, como ocurrió en 2002 en la votación de una proposición no de Ley en la que un diputado socialista y antiguo miembro de la organización, Carlos San Juan, pedía el reconocimiento de la UMD en la consecución de las libertades. El entonces gobierno popular y su mayoría en el Congreso la rechazaron. Lo cierto es que, por lo que parece, no se puede asociar a un grupo de militares antifranquistas con una línea política concreta de las que existen actualmente. La simple existencia de partidos ya lucha contra cualquier régimen antidemocrático y, por tanto, la tendencia a la izquierda o la derecha de sus miembros no es reseñable.
La noticia de la condecoración a los militares de la UMD se podría resumir con esa frase hecha de “más vale tarde que nunca”. Que unos reconozcan su papel en la transición democrática y otros no, también es lo de menos. Simplemente había que valorar lo que perseguían y contra quién lo defendían.
jueves, 10 de diciembre de 2009
Habrá merecido la pena
¡Cuánto tiempo sin salirnos al fresco! La verdad es que la temperatura no acompaña y los puentes de diciembre, a veces, son especialmente largos. Pero no por ello dejan de pasar cosas a nuestro alrededor que merezcan ser analizadas.
Para mí una de las más importantes es la protesta de Aminetu Haidar, que continúa 25 días después de iniciar su huelga de hambre. Durante todo este tiempo este acontecimiento ha abierto telediarios, ocupado portadas de periódicos y centralizado debates y tertulias. Para algunos, cansino; para otros, irrelevante; para muchos más, necesario y evitable. Me apunto en este último grupo. Ya somos demasiados los cobardes que habitamos este mundo como para que, encima, no queramos escuchar ni ver lo que otros sí son capaces de hacer por defender sus principios y reivindicar sus derechos. Yo sería incapaz de sacrificarme ni tan siquiera la mitad de lo que lo está haciendo Haidar. Por eso creo que, sea cual sea el final de esta historia, habrá merecido la pena.
El conflicto del Sáhara Occidental es para muchos desconocido y para otros está olvidado. Por tanto, hay que darlo a conocer y recordarlo. Sólo por el hecho de que dos o tres personas pregunten “¿Qué pide esa mujer?” o “¿Por qué es tan cabezona?” se puede decir que la activista saharaui está consiguiendo uno de sus objetivos. La violación de los derechos humanos en esta zona de África comienza cuando el mundo entero realiza preguntas como esas. No sabemos qué es lo que pasa. No sabemos que aún hay personas a las que se les niega su nacionalidad y se les impone otra distinta. No sabemos que, mientras tanto, quienes dicen apoyarles se dan la vuelta y prefieren hacer reverencias a Mohammed VI. Para que nos enteremos de todo esto personas como Aminetu Haidar tienen que sacrificarse “hasta la muerte”, como ella mismo dijo al comenzar su hasta ahora última protesta.
Espero sinceramente que esta historia no concluya con el fallecimiento de Haidar. Pero si la falta de acuerdo entre los gobiernos implicados acaba provocándolo, seguiré pensando que habrá merecido la pena porque, con mayor o menor acierto, contesté a esas dos preguntas.
***Conflicto del Sáhara Occidental***
viernes, 20 de noviembre de 2009
La Vista Atrás
Hoy es el Día Universal del Niño, una fecha sin duda importante por lo paradójica que es: en una parte del planeta los más pequeños lo conmemoran en los colegios con actividades especiales que les hacen ser los protagonistas, pero en la otra no hay ni colegios ni mucho menos protagonismo. No se puede borrar la desigualdad de un plumazo, lo sé, pero quienes tienen más competencia para ello deberían actuar para eliminarla durante todos los días del año.
Pero este no es el tema que me interesa tratar hoy ni tampoco lo dejaré cuidando El Batiente durante el fin de semana. Quiero que de eso se encargue otro asunto: el 20-N. Es una fecha menos internacional pero sí muy significativa en España. Ya escribí sobre ella hace justo un año para otro blog, en este caso académico, y anoche lo recordé.; además, me ha dado el título para esta nueva entrada. Cambiando algunas fechas para actualizarlo y remitiéndome a otros artículos de ese mismo sitio web para contextualizar, aquí queda:
"Españoles..."
Hoy es 20 de noviembre y, como cada año, pocos son los españoles que no lo relacionan con lo que ocurrió tal día como hoy en 1975.
Treinta y cuatro años después aún hay quien piensa que es complicado, o prácticamente imposible, recordar la muerte de Francisco Franco sin criticarle, ya sea positiva o negativamente. En otro artículo ya se mencionó que la simple petición de un juez puede reabrir heridas bélicas y políticas en este país. Si eso es así, resulta obvio pensar que un día como el de hoy hace que las conversaciones sobre Franco, su participación en la guerra y el régimen que instauró, desemboquen siempre hacia uno u otro bando. No tiene por qué ser así.
Franco se mantuvo en el poder de la nación española durante 34 años (1939-1975) y desde el momento de su muerte se han publicado miles y miles de escritos sobre s
u influencia en el pasado, presente y futuro de nuestro país. Esa madrugada del 20 de noviembre supuso para muchos una auténtica liberación (física y/o psicológica). Pero para otros comenzó una nueva etapa en la que España no ha vuelto a estar tan “bien cuidada” como lo estaba con él en el mandato.
Los seguidores del caudillo conmemoran cada año su muerte recordando cómo trabajó por el bienestar del país. Con banderas falangistas y lemas en pro del cristianismo más conservador se reúnen en lugares simbólicos, como el Valle de los Caídos, en Madrid, donde también se homenajea a José Antonio Primo de Rivera.
Pero igual que se realizan celebraciones a favor de Franco, los contrarios a la ideología de su régimen también se dejan notar para evitar que algo así vuelva a repetirse. Muchos de ellos son jóvenes que no vivieron aquella etapa de nuestro país pero que, de oídas y, sobre todo, heredando ideas familiares, se posicionan firmemente a favor o en contra.
Quizás poco a poco, a medida que vayan avanzando las generaciones y quienes vivieron el franquismo desaparezcan, las heridas se cierren y la ausencia de recuerdos en primera persona hagan que los 20 de noviembre la memoria no monopolice los temas de conversación.


