lunes, 17 de enero de 2011

Libros


Cuando la televisión no ofrece gran cosa, las películas se ven a medias y en Internet se repiten una y otra vez los mismo temas(excepto en El Batiente, por supuesto), ¿qué se puede hacer que no sea chocarse con la gente a causa de la niebla? Leer. Libros hay de todos los tipos: largos, eternos, de un par de tardes, entretenidos, emocionantes, aburridos...Para todos los gustos.

Justo antes de acabar “Los caracoles no saben que son caracoles”, de Nuria Roca, pienso si su final me gustará tanto, más o menos que el de el último libro que leí, hace apenas una semana. La última palabra de “Mil soles espléndidos”, de Khaled Hosseini no está escrita, la dice el lector. No se trata de que cada uno elija el desenlace que más le guste, no. La cuestión es que lo que va contando este escritor afgano y, sobre todo, cómo lo va contando, hace que la conclusión sea la esperada y el lector esté de acuerdo con él hasta el punto de pronunciar la última palabra aunque no esté escrita.

En un repaso habitual de las mejores imágenes de cada día hoy he encontrado una que se ajusta al máximo a los personajes y a la historia del libro de Hosseini. Un zapatero, un burka, la ciudad de Herat...todo cuadra. Y se comprende aún mejor dando un repaso a la historia más reciente de Afganistán, país en el que se desarrolla la historia y cuyos conflictos bélicos internos marcan la vida de las protagonistas. Pero el mismo peso que éstos tienen las tradiciones, las formas de vida de un país muy lejano a nosotros. La mayoría de las cosas que van ocurriendo a lo largo de las páginas son desconocidas hasta que llega un momento en el que sucede algo muy familiar, muy reciente y, por desgracia, determinante en la vida de ese país: el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York y el posterior ataque de Estados Unidos a Afganistán para acabar con los talibanes.



A parte de ser un relato histórico, “Mil soles espléndidos” es un relato familiar, un relato sobre la supervivencia entre las cuatro paredes de una casa y bajo un burka cuando se está fuera de ella. Sin duda, un libro muy recomendable en el que ocurren cosas totalmente distintas a lo que cuenta Nuria Roca en el suyo. Qué diferente es ser mujer en una punta y otra del mundo.


jueves, 13 de enero de 2011

El Sáhara no tiene aniversarios


Esta semana Haití ha vuelto a estar en los periódicos y en las televisiones, un año después del terremoto que asoló el país aún más de lo que ya estaba. Existen muchos otros problemas de una punta a otra del planeta, sería complicado reservar un hueco a todos y por eso prefiero sacar a la luz de nuevo el del Sáhara Occidental. Algo fácil de comprender ocurre al noreste de África que diferencia sus problemas y cómo los tratamos a los de otras zonas del mundo.

Un terremoto no es culpa de nadie. Sí se pueden buscar responsables en cuanto a las condiciones de vida de los haitianos, sobre todo en lo que a gobierno propio y ayudas internacionales se refiere, pero sería sacar un tema conflictivo que enviaría a un segundo plano lo realmente importante, la situación de la gente de a pie. En el Sáhara sí hay responsables, no es producto de una catástrofe natural así que hablar de ello supone en la mayoría de las ocasiones ponerse de un lado u otro en el conflicto. Un edificio derrumbado se puede volver a levantar y en él volver a vivir gente, aunque tarde años. Pero el olvido saharaui llegó a la opinión pública internacional y, sobre todo, a la opinión de la clase dirigente española hace más de 30 años y no tiene intención de enmendarse. Aún así no está de más recordar de vez en cuando cómo se vive en un territorio que nadie quiere pero al cual tampoco están dispuestos a reconocer su identidad, cómo se vive en un territorio abandonado, cómo se vive en lugar sin nubes.

El reportaje enlazado es de hace casi un mes, pero sirve también para hoy, y para mañana, y seguramente y por desgracia para dentro de otro mes. Recomiendo leerlo con calma y sin perder detalle de lo que dicen los propios saharauis sobre su día a día. Pensemos. Ellos no esperan que a la mañana siguiente tengan más ayudas de lo habitual porque un dibujante famoso recuerde en un periódico a diario que existen, ni por tratarse de un aniversario. Allí no hay, han perdido la cuenta.





lunes, 10 de enero de 2011

No es la noticia


Lunes cargadito, informativamente hablando
. Todo comenzaba antes de las 12 del mediodía en Twitter, donde el rumor sobre un posible anuncio de tregua permanente de ETA ocupaba caracteres y se trasladaba al resto de redes sociales y, después, a los medios de comunicación. Otra vez se han vuelto a adelantar. Eso ha empañado un poco el tema del día, ese que se viene fraguando desde hace semanas e incluso meses en las redacciones de los medios y en las cabezas de los aficionados al fútbol, la entrega del Balón de Oro al mejor jugador del año 2010. Pocos quedamos satisfechos en ambos casos. En el primero, una tregua “verificable” no es lo que esperamos. En el segundo, que Messi se haya alzado con el premio no es lo que esperábamos.

Tal y como ha dicho el vicepresidente y portavoz del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, en su comparecencia ante la prensa, el alto el fuego de la banda terrorista no es lo que la ciudadanía espera. Puede ser un avance, pero muy relativo y plagado de condiciones. Todos coinciden en que es insuficiente, en que no es válido mientras no se pronuncie la palabra disolución. En el comunicado sí aparece el término diálogo, con el que la experiencia nos demuestra que hay que tener especial cuidado. ETA asegura que la solución al conflicto político vasco “llegará a través de un proceso democrático que tenga la voluntad del Pueblo Vasco como máxima referencia y el diálogo y la negociación como instrumentos.” Sus herramientas siempre han sido las armas y, siempre y cuando no se decidan a abandonarlas, en cualquier momento pueden volver a utilizarlas. Por eso no son del todo fiables. Han perdido fuerza, eso está claro, pero no están acabados y a eso se aferran para intentar remover el sentimiento nacionalista e independentista vasco.

Los jefes de ETA anuncian el alto el fuego

Hace unos meses leí “Hijos del árbol milenario”, de María Jesús Orbegozo, un libro especial que me regaló alguien también muy especial con una dedicatoria que no lo es menos. Habla de las familias vascas, de ETA, de cómo se fraguó, de contra quién luchaban en sus inicios y por qué siguió adelante cuando la mayoría creían que se iba a disolver. Pero no es la historia que nos suelen enseñar, sino la de los propios miembros de la banda, los jóvenes y sus familias que con el corazón en un puño veían cómo se exiliaban a Francia para huir y, sobre todo, para esperar. Han pasado muchos años, demasiados quizás, y ETA sigue ahí. En aquel año 1978 pudo acabarse todo, pero no fue así y más de treinta años después el deseo de luchar con armas por la independencia continúa en la mente de no pocos vascos. Seguramente me falten conocimientos sobre el tema para profundizar más en él, por eso voy a dejarlo ya antes de decir algo que no sea del todo cierto. En cualquier caso, lo que sí sé es que las consecuencias de la lucha de ETA no han sido precisamente buenas y la única noticia que esperamos es la de su disolución.

Y dejando de lado la política y el terrorismo nos centramos ahora en el deporte, el otro protagonista del día. Este 10 de enero de 2010 estaba marcado en el calendario en rojo, pero en rojo chillón. Los aficionados al fútbol, al deporte en general y todos los españoles queríamos ver cómo se reconocía a uno de nuestros jugadores por lo que el grupo de “La Roja” consiguió el pasado 11 de julio. Andrés Iniesta y Xavi Hernández optaban junto a Lionel Messi a alzarse con el Balón de Oro. El argentino ya lo ganó el año pasado pero su gran temporada con el Barça le hizo meterse entre los tres finalistas una edición más. Ganó la Liga y la Supercopa de España, al igual que sus dos compañeros de equipo y hoy rivales en la gala de Zurich. Solamente había una pequeña gran diferencia entre él y los otros dos: Xavi e Iniesta ganaron el Mundial de Selecciones de Sudáfrica, un torneo que solía influir mucho en el voto pero que este año parece haberse olvidado. Messi es bueno, muy bueno, para muchos el mejor jugador de todos los tiempos, aunque en mi opinión aún es pronto para asegurar eso. Pero la selección argentina entró trastabillada en el Mundial y se fue de él goleada; Leo no marcó ningún gol. En cambio Xavi generó todo el juego de España, fue el jefe. Iniesta le ayudó, como siempre, y además marcó el gol más importante en la historia de nuestra selección hasta el momento. No sabemos si podrán repetir una actuación como la que llevaron a cabo en Sudáfrica. Calidad tienen, sin duda, pero la jubilación llega siempre pronto al fútbol y éste no siempre es justo con quienes se lo merecen; quizás dentro de algo menos de cuatro años ya no puedan ganar lo que ganaron en 2010. El fútbol español merecía hoy un reconocimiento superior a una fotografía de once jugadores en los que seis visten de rojo. Messi es muy bueno, repito, pero no es lo que esperábamos.


Messi y Marta, nombrados los mejores del 2010

Sin duda las dos grandes noticias del día hacen que corran ríos de tinta (por cierto, deberíamos inventar una expresión que signifique lo mismo que esta pero adaptada a los nuevos tiempos). Y como siempre ocurre hay otras en el fondo, ahí escondidas, menos importantes porque nosotros lo queremos así. Una mujer ha ganado el premio de la FIFA a la mejor jugadora de fútbol por quinta vez consecutiva, Amancio Ortega abandona el timón de Inditex, Túnez continúa en alerta por los graves conflictos que se sufren en sus calles, en fin, cosas que siguen pasando y que en pocos casos son las que nos gustaría escuchar.

lunes, 3 de enero de 2011

Feliz aire nuevo


Día 3 de enero. Segundo día después de la entrada en vigor de la Ley. Hace más de 48 horas todo eran especulaciones y jugar a imaginar cómo sería un bar sin humo,un bar en el que, al entrar, mires al fondo y veas quién hay ahí. Y, además, puedes presumir de pulmones respirando profundamente para que todo el mundo vea que a tí sí te gusta la nueva medida.


 
 

A medida que los días vayan pasando también los resfriados irán aumentando. Quienes se resisten a dejar de fumar y quienes han decidido hacerlo poco a poco están en la puerta, al fresco, con una mano en el bolsillo y la otra sosteniendo el cigarro. Allí es probable que coincidan con los camareros, que se turnan entre ellos para así no dejar al cliente no fumador abandonado. Éste celebra el aire nuevo y el 2011 consumiendo, por mucho que los hosterelos aseguren que las pérdidas en el sector se notarán de inmediato. Mixtas, claras, cañas, botellines, pinchos de sobra que a cierta hora pueden crear serios conflictos, etc.

Aún así hay quien se resiste a cumplir las normas y siguen encendiendo sus cigarros en los sitios públicos cerrados, puertas de hospitales y parques infantiles. Hasta este momento Facua ha recogido más de 700 denuncias. No son pocas, y ésto acaba de comenzar, así que suponemos que al final de cada mes a partir de ahora tendremos más estadísticas que comentar: quejas, denuncias y multas a clientes y propietarios.

A algunos estas incidencias no nos molestan especialmente, al contrario. Como ocurre con el resto de leyes, la mayoría de la población queremos que quienes no las cumplan paguen por ello. Así que no les queda otra que aguantar el fresco durante el duro invierno y pasar unos minutos sin aire acondicionado a lo largo del verano. Nada más. Y para quienes decidan elegir este momento para dejar de fumar, suerte.