miércoles, 20 de enero de 2010

Tomadura de pelo


Creía que ya estaba casi olvidado
pero hace un momento, navegando por la página web del periódico El Mundo, me he dado cuenta de que no es así. Ahora aparece calvo y en una captura de pantalla de photoshop, como si se tratara de Ana Rosa Quintana o Belén Esteban en pleno proceso de tuneado para ser protagonistas de las portadas rosas. ¡Pobre Llamazares!


La semana pasada usaban su cabellera para mostrar a todo el mundo cómo puede ser en la actualidad el aspecto de Bin Laden. Los creadores de esa imagen fueron, como no podía ser de otra manera, los estadounidenses. Y como en la gran potencia mundial son así de cuidadosos y miedosos (no siempre tienen razones para serlo) el antiguo líder de Izquierda Unida ha asegurado que tardará un tiempo en viajar a EEUU. Normal. Si lo hiciera, el control realizado con el escáner corporal sería una broma comparado con lo que le podían llegar a hacer.

El que sí se lo tiene que estar tomando a broma es Osama Bin Laden. No debe haber tardado ni un solo día en pedir a su peluquero que le quite las canas, que le tiña de rubio o, mejor incluso, que le rape al cero.

Llamazares ha escuchado las explicaciones de dos representantes de la embajada estadounidense en España, pero no le han convencido mucho. De hecho, les ha exigido que el FBI realice una investigación a fondo sobre lo ocurrido para depurar responsabilidades o, de lo contrario, asegura que podría emprender acciones legales contra ellos por utilizar su imagen para representar a un terrorista.



Pero, ¿a que no sabéis que los agentes del FBI simplemente hicieron caso a un curso de Photoshop de Youtube? Desde 2008 existe un vídeo colgado en este portal que enseña a eliminar el cabello del político. El creador del vídeo ha asegurado a El Mundo que no sabía de quién era el rostro cuando lo vio en Google. Parece ser que el pelo de Llamazares es ideal para hacer retoques, tanto para añadirlo a otras personas como para borrarlo por completo. En mi opinión, en lugar de pensar que le están tomando el pelo debería compatibilizar su sueldo de diputado con las ganancias por los derechos de imagen.

martes, 19 de enero de 2010

¡Ya era hora!


Han pasado quince días desde la última vez que nos salimos al fresco. Esta tardanza la han provocado básicamente dos cosas: los fallos de las nuevas tecnologías (ya no tan nuevas) y la desconexión causada por los últimos coletazos de la Navidad. Con la llegada de los Reyes Magos no acabaron las vacaciones, ni mucho menos. Aún quedaban unos días para disfrutar y había que aprovecharlos, aunque la nieve y los chupones intentaran impedirlo.

Vivimos el tercer temporal de nieve y frío, mucho frío. De hecho, parecía que podía dejarnos en casa cuando teníamos planeada una visita a la capital castellano manchega. La ciudad imperial nos estaba esperando desde hacía unos meses y no le podíamos fallar. Además, teníamos techo, cama y unos buenos anfitriones, así que allí nos dirigimos, disfrutando de las blancas llanuras que nos saludaban a uno y otro lado de la carretera. Ya en nuestro destino pasó casi de todo porque cuando se unen personas tan intrépidas como nosotros hay que estar bien preparados, tanto en el 5º piso como en el -2...

En general ha empezado bien el año, aunque ha faltado alguna cosilla para que el comienzo sea casi perfecto. Supongo que no hay que perder la esperanza y también puede ser cierto eso de que “más vale tarde que nunca”, pero hasta que llegue lo que buscamos la paciencia deberá ser la que esté más presente.

Muchas otras cosas han pasado, destacando entre todas ellas el terremoto que hace ya una semana sacudió Haití y que aún hoy sigue abriendo informativos de radio y televisión y llenando las portadas de los periódicos de todo el mundo. No es para menos. Eso es así ahora pero, como ha sucedido con otras catástrofes, con el paso de las semanas quienes vivimos fuera del territorio afectado acabaremos por olvidar el hecho en sí y a todos aquellos que lo han sufrido. Poco se puede comentar aquí que no se haya dicho ya en los medios o en cualquier conversación entre ciudadanos de a pie.

La vida debe seguir, la rutina debe volver. Y así será, esperando que cambie pronto.

lunes, 4 de enero de 2010

Página pasada


Arrancamos la hoja del mes de diciembre y con ella se fue el 2009. La gente suele hacer su propio balance del año que acaba antes de que éste llegue a su fin. Como yo no tuve la oportunidad de sentarme en El Batiente para hacer el mío, ahora ya no pega. Además, seguro que se me olvidarían muchos detalles y no quiero quitar la esencia a ninguna de las historias que pueda contar. Así que simplemente diré que el 2009 terminó, con sus cosas buenas y sus cosas malas, algunas de ellas demasiado malas.

Por otro lado están los propósitos para el año que ahora comienza. Si nos paramos a pensar, en muchas ocasiones nuestros objetivos se basan en dejar de hacer cosas que creemos que no nos vienen muy bien en nuestro día a día. Sin embargo, tienen mucho más valor aquellos fines que sólo se basan en el futuro, en lo que está por llegar, sin necesidad de echar la vista atrás. Eso querrá decir que la página está pasada y que lo que en ella está escrito lo recordaremos, pero no será necesario tenerlo presente para hacer lo que queremos de ahora en adelante.

Las casillas del calendario de 2010 están aún en blanco. Pero no todas, porque ya hay varias señaladas con fuerza y a todo color y que seguro no se nos van a olvidar. El resto está por ver, por vivir y por compartir. Porque, ¿qué sería de nuestros planes sin las personas a las que se necesita? También es cierto que éstas se van renovando, por suerte o por desgracia, y en los próximos meses seguirá siendo así; como he dicho, no siempre es malo.

Sea como sea, espero que este año sea uno más, uno cualquiera que sólo nos deje buenos momentos en la memoria y que nos haga sonreír cuando pasemos página justo antes del 2011.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Escenas de matrimonio


En concreto, dos. En primer lugar, anoche emitieron un especial en Telecinco que no se sabe muy bien a qué vino. Pepa y Avelino volvieron a llenar la pequeña pantalla (nunca mejor dicho) para rememorar tiempos pasados y, quien sabe, ofrecer un aperitivo de lo que puede ser un nuevo programa en la parrilla de la cadena de Basile. Precisamente en la última temporada de este espacio la audiencia cayó en picado cuando esta “pareja” abandonó. Lo vi durante apenas dos minutos y no puedo juzgar cómo fue, pero creo que supuso el tiempo suficiente para no intuir nada nuevo en esta superproducción made in José Luis Moreno.


La segunda escena me ha llamado mucho más la atención. ¡Cuánta polémica puede generar una sola imagen! Por supuesto, depende del tema tratado en ella, pero si la religión es la protagonista, no cabe ninguna duda de que se puede liar una buena bronca. Ahora ésta es la culpable:


"Pobre José. Debe ser duro ir detrás de Dios."

Una iglesia anglicana de Nueva Zelanda ha elegido esta imagen para que sus fieles y todo aquel que la vea reflexionen sobre la Navidad y, en concreto, sobre el papel de Dios en la concepción de Jesucristo; y lo hace ridiculizando a José. Lo novedoso no es el tema a debatir, ni mucho menos, sino la escena en sí. Nunca antes se había mostrado esta faceta de los protagonistas del belén. La verdad es que da qué pensar, no tanto sobre el origen y los motivos de la celebración de estas fechas que se acercan, sino más bien sobre cómo cada rama de la Iglesia intenta convencer a los ciudadanos de la autenticidad de su versión. ¡Si son como un matrimonio!